Por: Fernando Londoño H.

Ni Chávez ni Correa han creado un empleo nuevo. Ni han abierto una fuente de trabajo o de esperanza. Ni le han mejorado la vida a nadie. Ni han construido un pueblo más digno, o más ecuánime, o más grande. Pero no importa. Tienen que seguir. Nada ni nadie los puede detener en la frenética carrera de su prédica insensata.


Alguien dijo, y lo repiten muchos, que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Es muy extraño que no se haya insistido lo suficiente en que antes de corromper el efecto del poder es la locura. Lo que no está muy lejos de comprobar que son locos los que padecen con más violencia el delirio del poder. Los grandes locos del Siglo XX, Stalin, Mussolini y Hitler, padecieron de ese mal incurable. Como tantos que los siguieron, pero que por su dimensión no alcanzan a grandes locos, sino a insufribles locatos. De esta índole son Hugo Chávez y Rafael Correa, a su turno modelados en la demencia malévola de su paradigma, el Comandante Fidel Castro.

Nuestros locatos de turno padecen delirio de poder, lo que los vuelve peligrosos y dañinos. Se sienten predestinados, talentosos, ilustrados, dueños de la verdad y la justicia, que imparten como Zeus, entre los rayos de su Olimpo. El loco, como el locato, todo aquí es cuestión de tamaño, pierde contacto con la realidad, no oye razones y no se detiene ante nada. Y en su arremetida va creando un turbión cenagoso que no suele detenerse sino consumada la catástrofe. A Hitler no lo paraba sino la muerte, después de haber causado con su delirio la de más de cincuenta millones de víctimas. A Stalin se le imputan entre treinta o cuarenta millones, más las que tuviera que compartir con Hitler por la guerra. Fueron menester para vencerlos ejércitos enormes o la catarsis de todo un pueblo. Si no se detiene a tiempo ese delirio de poder, compuesto de odios atroces, ambiciones sin freno, resentimientos incurables, el daño será infinito. Desatada la locura del poder no para sino ante un pelotón de fusilamiento, o la colgadura de un árbol, de cara al suelo, o la destrucción entera de un país, o la furia incontenible de toda una nación. Antes de esa justicia, el loco o el locato siguen su carrera frenética al infierno, arrastrando tras ellos millones de inocentes.

Fidel Castro gobierna, desde su lecho de moribundo, una Nación de esclavos y mendigos. Aniquiló la libertad de un pueblo y lo perdió en un laberinto de pobreza física y moral. En Cuba es un delito pensar y es un delito producir, las dos cosas que distinguen el género humano de los brutos. Eso es todo lo que queda en la isla de Martí, después de que recibiera la mayor ayuda externa que se diera a ningún país de este continente. Chávez y Correa botaron a la basura la oportunidad histórica e irrepetible de convertir a Venezuela y Ecuador en dos naciones desarrolladas, prósperas, grandes. Ahora solo les queda tirarlas por el precipicio de una guerra civil. Las grandes oportunidades no suelen llamar a la puerta muchas veces. Desatendidas, se van para no volver. Pero estos locatos siguen en lo suyo. Se roban empresas, matan el crédito de sus países, desalientan el trabajo, empujan a la división, al odio y a la muerte a sus seguidores furibundos. El resentimiento cuenta siempre con clientela disponible. Quien tiene hambre no razona. El que odia no perdona. Y los locos del poder suelen ser insensatos productores de odio, como en el caso de nuestros vecinos.


Ni Chávez ni Correa han creado un empleo nuevo. Ni han abierto una fuente de trabajo o de esperanza. Ni le han mejorado la vida a nadie. Ni han construido un pueblo más digno, o más ecuánime, o más grande. Pero no importa. Tienen que seguir. Nada ni nadie los puede detener en la frenética carrera de su prédica insensata. Cada día habrá una nueva ración de desquite, un nuevo espectáculo circense, una nueva estupidez, una nueva crueldad. Cuando no sean capaces de sembrar un odio nuevo, estarán perdidos. Y hasta eso se agota. Esa “llama ávida de lamer, tormenta sorda que sobre el mundo enloquecida brama”, en algún momento se detiene exhausta para preguntarse qué le queda de esperanza o qué ha conseguido para saciar su apetito devorador. Y sintiéndose engañada se vuelve enceguecida contra la mano que la atiza. Así ha sido siempre. Así será. Solo queda esperar la hora.



El señor de las sombras
May 27 2009, 09:09 pm
Al doctor londoño el paladin de la moral y las buenas costumbres (el mismo de invercolsa,recchi y otros sucesos no menos pulcros)se quedo cortoporque le falto incluir en la lista de orates populares al mesias criollo , su jefecito el que falta de liderazgo propio lo crea con una falsa imagen de poder amparado en el belicismo cruento de los norteamericanos. Esto explica el hecho trágico y doloroso para nuestro país, de que su economía, por paradoja, financia el crecimiento del capital transnacional, afianzando así el poderío económico de los países altamente desarrollados, mientras nos hacemos más dependientes y vulnerables por virtud de la riqueza que sirve para aumentar la sumisión económico-social. Los presupuestos de la guerra aumentan en detrimento de la inversión social en educación pública. Los pobres se vuelven miserables y los miserables son condenados a desaparecer de la faz de la Tierra. En Colombia, país con 40 millones de habitantes, 32 millones viven en la pobreza. Muchos han dejado de serlo para pauperizarse y miserabilizarse; condenados a ser mano de obra barata. Cientos de los nuestros viajan al exterior con el simple ánimo de ser los niñeros de los europeos o los limpia traseros de los viejos norteamericanos. El colonialismo se hace a la inversa, no vienen a nosotros para explotarnos, simplemente vamos hacia ellos para que nos exploten y humillen. “Miren donde estamos: Colombia convertida un matadero, con miles de secuestrados pudriendose en la selva , decenas de miles de asesinados, un millón y medio de desplazados, otro tanto de exiliados, el campo arruinado; la industria arruinada; los niños y los muchachos reclutados para la guerra o convertidos en sicarios, medio país sin empleo, de limosnero o atracando, y como burla máxima de la farsa de la Ley...". Estamos donde queremos estar, donde la miseria colectiva de la indignidad nos ha arrastrado,. Estamos en el sitio exacto para serlo que somos, por negarnos colectivamente a un futuro mejor, por elegir a unos cuantos patrioteros que se autodenominan libertarios. Somos y estamos en América Latina, en un paraíso de papel ensangrentado, en un continente desorbitado que se alimenta de sus propios desengaños. Somos lo que somos por envejecer prematuramente sin brindarnos el derecho de vivir en juventud", aqui tambien es delito disentir o reclamar derechos son terroristas dicen, aqui el empleo pauperizado, entendio uribe que la estrategia con los sindicatos no era seguir dandoles bala sino matarlos de hambre, aqui tambien utilizan sofismas, dizque la seguridad democratica, La seguridad es una obligación del estado no entiendo porque algo que es un deber ese simple hecho le haya permitido al gobierno perpetuarse en el poder, que tal que uno tuviera que lamerle las suelas al portero del edificio por no quedarse dormido, esa es una obligación de las fuerzas militares para eso fueron creadas, pero a los colombianos de Renault 4 la mal llamada seguridad democrática nos resbala, si esta es tan prodigiosa y tan exitosa como dicen, porque mas de un millón de desplazados no han podido regresar a sus tierras, de igual manera aqui al igual que alla solo nos toca esperar la hora.
El señor de las sombras
Jun 06 2009, 08:51 pm
A los uribistas de este foro, no les parece que en Colombia sucede lo mismo: PUNTOS EN COMUN: ambos presidentes chavez y uribe se limpian con la constitución, los dos están atornillados en el poder, al periodismo lamesuela le dan exclusivas y al que critica lo endilgan de terrorista, como Cantinflas hablan y hablan mierda y no dicen nada, mantienen su popularidad con limosnas no les importan los programas sociales de desarrollo sostenible si no mantener a los pobres de pordioseros representan votos, en ambos lados chuzan, asesinan, secuestran y los medios dicen que vivimos mas tranquilos que en suiza, las dos economías disque estaban blindadas ante la crisis económica, el congreso arrodilladlo es un adorno que huele a podrido, a los dos los eligieron mas del 70% y gobiernan solo para el 1%, en los dos lados hay zonas francas para sus familiares, el presupuesto publico es utilizado para comprar conciencias, mantienen su popularidad en base a encuestas mas maquilladas que teresa Gutiérrez. DIFERENCIAS: allá el dictador es sincero y públicamente ha manifestado que lo es, aquí se esconden tras el disfraz de la falsa democracia, el uno es hijo de una maestra y el otro de un narcotraficante, allá reforma agraria populista con la expropiación de hecho al latifundio, aquí convivir fundadas no me acuerdo por quien o mejor paramilitares asesinaron, descuartizaron y desplazaron mas de un millar de campesinos, recuperada la seguridad del campo porque no han vuelto, por que fueron adquiridas legalmente por los amigos de nuestro emperadorcito vigiladas por los mismos matones que los masacraron y ahora se reinsertaron, perdón y olvido, perdón a los victimarios y olvido para las victimas, allá están estatalizando todo, aquí privatizan todo lo único que han oficializado ha sido el terrorismo de estado que lo tenían en outsorcing con los paramilitares y ahora es pilar de nuestra seguridad democrática, El uno viste de rojo y el otro de carriel me doy por vencido ya no encuentro mas diferencias porque deben ser hijos de la misma madre este par de hijueputas.